El camino de deportista profesional a CEO no suele ser sencillo. Para Thomas Lièvremont, ex jugador profesional de rugby y Consejero Delegado de la plataforma de análisis deportivo AIA Sports, el camino no estuvo marcado por un plan rígido, sino por la curiosidad, la experiencia y un profundo conocimiento de las necesidades reales del deporte.

Hoy dirige una empresa de tecnología deportiva en expansión que ayuda a clubes, federaciones y entrenadores a utilizar los datos para tomar decisiones más inteligentes. Pero su historia comienza mucho antes del mundo de las startups: en un campo de rugby.

Primeros pasos: Una vida marcada por el deporte

Thomas Lièvremont empezó a jugar al rugby con sólo cinco años. Como muchos jóvenes deportistas, su primera experiencia fue sencilla: jugar con amigos, seguir a sus hermanos a los entrenamientos y disfrutar del juego.

El deporte siempre formó parte de la vida familiar. Sus padres fomentaban tanto los deportes individuales como los de equipo, por lo que la esgrima también jugó un papel importante en su infancia. Sin embargo, al final tuvo que elegir, y ganó el rugby.

No por una gran ambición profesional, sino simplemente porque me parecía lo correcto.

Cuando Thomas fue seleccionado para la selección francesa junior de rugby, empezó a darse cuenta de que algo más grande podía ser posible. Aun así, suele bromear diciendo que ni siquiera entonces tenía una idea clara de hacia dónde le llevaría su carrera, una mentalidad que más tarde le permitió abrazar la reinvención.

La revolución profesional del rugby

La carrera profesional de Thomas coincidió con un momento crucial en la historia del rugby: la transición de este deporte del estatus de aficionado al de profesional.

Las cargas de entrenamiento aumentaron drásticamente. La preparación física se hizo más científica. El rendimiento mental empezó a ser reconocido como una parte fundamental del éxito.

Los márgenes entre ganar y perder se redujeron.

Hacia el final de su carrera como jugador, los datos y análisis deportivos empezaban a aparecer en los entornos de élite. Sin embargo, la toma de decisiones seguía dependiendo en gran medida de la intuición y la experiencia de los entrenadores, más que de un análisis estructurado del rendimiento.

Las herramientas disponibles eran limitadas y, a menudo, fragmentarias.

Descubrir el poder de los datos deportivos

La verdadera introducción de Thomas al análisis del rendimiento basado en datos no se produjo como jugador, sino como entrenador.

En 2008, mientras trabajaba como entrenador preparador en US Dax, se encargó de analizar estadísticas para apoyar la contratación de jugadores y la evaluación de su rendimiento. Por primera vez, los datos se convirtieron en algo tangible.

Esa experiencia reveló dos cosas:

  1. Los datos pueden ser increíblemente poderosos en el deporte.
  2. La mayoría de las herramientas existentes dificultaban innecesariamente su uso.

Las plataformas eran a menudo inaccesibles, demasiado complejas o mal diseñadas para las realidades del coaching. Esa idea se convertiría más tarde en la base de una nueva empresa.

De atleta profesional a CEO

Tras retirarse del rugby profesional, Thomas siguió profundamente vinculado a este deporte. Pasó a desempeñar funciones de entrenador, comentarista y líder, desarrollando sus habilidades de comunicación, estrategia y gestión.

Estas experiencias resultarían más tarde muy valiosas en el mundo de las startups.

Curiosamente, nunca planeó crear una empresa. Como suele decir, “cayó en el espíritu empresarial”.

Durante las conversaciones con los clubes de rugby profesional franceses, surgió un reto recurrente: los clubes necesitaban mejores herramientas para analizar el talento global y los datos de rendimiento.

El talento existía en todas partes. Pero no la perspicacia.

La creación de AIA Sports

En 2020, AIA Deportes una plataforma de análisis deportivo diseñada para ayudar a los equipos a analizar el rendimiento y la contratación de forma más eficaz. Aquí Thomas dio el salto de deportista profesional a CEO.

Creada inicialmente para los clubes profesionales de rugby, la plataforma despertó rápidamente el interés de los entrenadores aficionados y semiprofesionales, que deseaban tener acceso a las mismas herramientas analíticas que se utilizan en la élite.

Esa demanda reconfiguró la misión de la empresa.

En lugar de centrarse únicamente en el deporte profesional, AIA Sports adoptó una visión más amplia:

Poner los datos de rendimiento al alcance de todos los deportistas.

Para Thomas, éste sigue siendo uno de los logros que más enorgullecen a la empresa: garantizar que la tecnología diseñada para entornos de élite también pueda beneficiar a los atletas y entrenadores de base.

Un momento decisivo: Trabajar con la Federación Francesa de Rugby

Uno de los primeros hitos de AIA Sports se produjo cuando la empresa consiguió su primer cliente importante: el Federación Francesa de Rugby.

La tarea era ambiciosa: entregar datos de rendimiento para la competición de rugby femenino previa a los Juegos Olímpicos de Tokio. La presión era intensa.

Los plazos eran ajustados y el producto aún estaba evolucionando. El sistema no era perfecto, pero funcionaba y, lo que es más importante, demostraba que AIA Sports podía operar al máximo nivel del deporte internacional.

Cuando Francia consiguió medalla de plata, El momento validó el esfuerzo que hay detrás de la tecnología.

Para Thomas, fue una introducción estresante pero decisiva a la creación y dirección de una empresa tecnológica.

Thomas, y algunos miembros del equipo deportivo de la AIA, noviembre de 2025

Lecciones de liderazgo del rugby

El liderazgo ha sido un tema constante a lo largo de la carrera de Thomas. De deportista profesional a director general, entrenador de rugby, comentarista, padre, marido... Thomas asume muchos papeles en su vida de los que se siente orgulloso, cada uno de los cuales requiere una comunicación y una dedicación sólidas.

En la actualidad, su filosofía de liderazgo se centra en equilibrio y claridad. Da prioridad a compartir su visión con el equipo cada día, al tiempo que se mantiene en contacto con las personas que construyen la empresa junto a él.

También habla abiertamente de la importancia del apoyo familiar, en particular de su mujer, como base que hace sostenible el viaje empresarial.

Filosofía del rendimiento: Los datos deben apoyar el instinto, no sustituirlo

A pesar de dirigir una empresa de análisis deportivo, Thomas sigue anclado en una filosofía forjada en su época de jugador. Para él, el rendimiento siempre empieza por las personas.

Los deportistas deben mejorar individualmente, pero nunca a costa de la cohesión del equipo.

El verdadero éxito requiere un equilibrio de:

  • Preparación física
  • Bienestar mental
  • Objetivo colectivo

Los datos, cuando se utilizan bien, deben proporcionar claridad y conocimiento, no abrumar a entrenadores o jugadores con una complejidad innecesaria.

La tecnología debe apoyar la toma de decisiones, no sustituir la comprensión humana.

El futuro del rugby y la analítica deportiva

Thomas ha sido testigo de la espectacular evolución del rugby a lo largo de los años.

Señala el La reciente evolución táctica de la selección francesa, En particular, su creciente estrategia ofensiva y madurez.

Estos mismos principios se aplican a la creación de una empresa. De cara al futuro, la ambición de AIA Sports va mucho más allá del rugby.

La plataforma ya es compatible con clubes profesionales, equipos de aficionados y organizaciones semiprofesionales, algo que Thomas considera fundamental para la identidad de la empresa.

El objetivo a largo plazo es claro: Convertirnos en una plataforma global de datos deportivos que dé soporte a federaciones, ligas y equipos de múltiples deportes.

El objetivo no es sólo proporcionar datos, sino ayudar a las organizaciones a tomar mejores decisiones preservando la esencia del deporte.